Oficialmente Hasta Que Dure

Recomendaron llevar un diario de la cuarentena. Aquí no había escrito nada hacía ya un tiempo, hasta antes de ayer. El tiempo se estira y se encoge. Su maleabilidad puede resultar inquietante. Hoy es oficialmente mi día número 2 recluída, porque por motivos variados tuve que salir a lo largo de la semana: a ver pacientes, a comprar cosas, a ver a la ciudad detenerse pero no tanto. Me oprime en el pecho una permanente sensación de angustia y silencio, como una fiebre rara que no es fiebre y un zumbido en los oídos, que siempre lo he tenido pero ahora se hizo más presente porque lo busco con vehemencia, como si escucharlo me ayudara a sentirme mejor. Todo el tiempo busco percibir olores, esta mañana el desayuno me supo bien. Mis pulmones me siguen dando vida. No he notado fallas en mi cuerpo más allá de los achaques habituales por mi sedentarismo. Recuerdo una y otra vez esa ocasión de una semana que pasé en cuarentena por zika: todo comenzó con una sensación rara al mover los ojos. Pensaba que no podría manejar porque no podría mirar al espejo del copiloto para hacer cruces y cambios de carril en mi trayecto al hospital. Ese día tuve guardia y aunque no me sentía del todo mal, tampoco me sentía del todo bien. La guardia fue tranquila y yo pude descansar. Al día siguiente,  al llegar al área de consulta, me indicaron que me fuera de reposo: tenía fiebre, una erupción rojiza en todo el cuerpo y la boca dormida. Así fue, que viví esa semana en febrero de 2016. Pero el zika no me mató. Cuatro años después, escribo esta nota a modo de dejar constancia de que al menos, hasta hoy, no he tenido ningún síntoma físico, pero sí varios mentales, que van desde la angustia de contagiarme y contagiar a mi familia, hasta la ansiedad por vaticinar lo que nos sucederá en las próximas semanas. Como el zika, que no me mató, este bicho tampoco lo hará. Pero toca cuidarse.

Publicado en Quarantine | Deja un comentario

A New World

Hace una semana todo cambió: y ya no pudimos estar más entre nosotros. Nos encontramos aislados en nuestra compañía. No vamos más allá de las miradas, porque apenas una estrechez en la distancia puede ser el detonante. Todo es tensión y nervios, vidrios de los lentes empañados por el uso obligatorio de una barrera inútil. Todo contacto da miedo. Todo siempre huele a alcohol y resequedad. Las fuerzas de orden público crispan (más) los nervios. Sin socorro no hay salvación. La bata cuelga del asiento del carro y luego de la espalda, pero a la casa no entra. Volver es desnudarse en la entrada, con pudor, aunque no importa quién pueda ver. La bolsa negra. Cada excursión termina en la bolsa. La angustia es general, pero silenciosa. Algunos no han entendido la implicación de lo que viene. Otros la ven con demasiada lucidez, contenida por la impotencia. Llevar las cosas un día a la vez. Comenzó con la despreocupación por ese océano entre nuestra fragilidad y ese diminuto disruptor. Pero vivimos tiempos donde las distancias perdieron dimensión. Lejos no existe.

Ahora cerca, tampoco.

Deja un comentario

¡Ayúdame a representar a Venezuela en Barcelona!

Tengo prácticamente un pie en Barcelona, pero para poder llegar necesito tu ayuda.

¡Hola! gracias por detenerte a leer. Mi nombre es Sara Altuna, soy oncólogo médico formada y practicando en Venezuela, y tengo la posibilidad de ir a un congreso mundial de oncología a presentar un trabajo en nombre de un equipo que ha luchado muy duro.

Me formé en la UCV y trabajo en 2 unidades de oncología, un laboratorio de biología molecular y con la Sociedad Anticancerosa de Venezuela. Además, desde hace 1 año, formo parte de un grupo de especialistas en oncología que están en todas partes del mundo. Este grupo, que bautizamos ONCOLLEGE, se formó con el fin de hacer más accesible la discusión de casos y las publicaciones científicas para médicos en zonas remotas y con poco acceso a opiniones de expertos.

Con el tiempo, este grupo fue creciendo y perfeccionándose. A principios de año nos planteamos hacer una encuesta sobre la accesibilidad a pruebas de diagnóstico de sobreexpresión y amplificación de HER2 (un marcador fundamental para decidir conductas de tratamiento) en cáncer de mama, así como de los tratamientos dirigidos para esta alteración molecular. Se formuló y distribuyó una encuesta electrónica y más de 200 especialistas de todo el mundo contestaron. La data obtenida fue perfeccionada y publicada en 2 fases. Ha causado impacto en la conversación sobre la oncología de precisión, que en algunos escenarios puede resultar inaccesible, limitando la disponibilidad a tratamientos oncológicos potencialmente curativos.

Para el congreso mundial de la Sociedad Europea de Oncología Médica (ESMO en inglés), remitimos el resumen con los datos de la accesibilidad a tratamientos anti-HER2, y ganamos la oportunidad de un subsidio por el comité organizador de ESMO, para presentar los hallazgos en forma de póster. Esto, se llama Premio al Mérito, o Merit Award. Yo, como primera autora, soy quien debe asistir al congreso a presentar nuestros hallazgos.

Esta es una extraordinaria oportunidad de ir a un foro de oncología mundial en representación de ONCOLLEGE y de mi país, así como de las mujeres en la oncología venezolana y en América Latina. Nunca he podido asistir a un foro de esta magnitud y lo tengo al alcance de mi mano, sólo que todavía tengo que cumplir unos pasos para poder viajar con tranquilidad.

Me siento muy afortunada por haber sido seleccionada para el Premio al Mérito, pero para lograr mi meta necesito de tu ayuda. El subsidio del Premio incluye hospedaje los días del congreso, del 27 de septiembre al 01 de octubre en Barcelona, España; la entrada al congreso (nada despreciable), y parte del valor del boleto aéreo. Dicho esto, aún tengo que recaudar fondos para manutención y hospedaje durante algunos días que no se han contemplado (por temas de las posibles fechas del boleto de vuelo).

Necesito recaudar alrededor de USD 1000 para completar el monto de compra del boleto, así como hospedarme los días antes y después del congreso, hasta que mi vuelo pueda llevarme de regreso a casa, donde puedo compartir lo aprendido con otros colegas e implementar las prácticas clínicas en la medida que la emergencia humanitaria compleja que vivimos, lo permita.

Siempre estaré agradecida con tu apoyo, al contribuir con mi formación profesional, para seguir aportando a mis pacientes, a mi país y a mis colegas en todo el mundo.

Para donar en Bolívares: Provincial cuenta corriente Sara Altuna 01080015320100098549 CI 17401883

Para donar en USD vía PayPal: spamscx@gmail.com

Si deseas contribuir de alguna otra forma y deseas contactarme, puedes escribirme a altunamujica.md@gmail.com y con gusto contestaré tus dudas.

De nuevo, ¡mil gracias por leerme y por tu consideración!

Deja un comentario