Ejercicio Nro. 0.4 (aunque ya perdí la cuenta): Días

Se me pierden las horas de los días que ya no conozco en un sueño inconcluso que no alcanzo a dormir del todo. Los días se suceden tropezados, discontinuos, imperfectos. Le sigue un ocaso al amanecer que la noche ahogó.

¿Qué día es “hoy”? El espejismo del tiempo doblándose sobre su sombra, el ciclo sin fin de un lento camino hacia el fin de mis días y mis tiempos, no de los tiempos sin comienzo. Quizás el inicio de todas las cosas no existe, y en una partícula habían universos enteros provenientes de otro instante implosivo que ya había muerto.

Qué largos los días que no saben quiénes son. No saben para quién despiertan. No acarician en alguna lágrima, y los suspiros robados a la espera pesan en la niebla cegadora. Alguna vez, una risa o un latido extrapolados, reconfortan al corazón que ignoraba si vivía, desobedeciendo a la obligatoria sed de amor.

Desde cuándo no hay algún otro vestigio de soledad a la sombra de estos días que se arrastran esposados a los tobillos de las penas que han sufrido todos ellos. ¿Quién puede andar sin saber si su pie podrá caer sobre la realidad? Un estado de constante de inciertos, de nubosidades y escotomas.

Permanentemente, para siempre.

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Acerca de saraceci

I absolutely love Radiohead, except for "Creep". I'm conscious of how dangerous life can be, and yet I have no idea of how unbelievably dangerous it can get.
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